Detrás del caballete: por qué pinto lo que pinto

Sergio Jiménez
Me llamo Sergio Jiménez y soy pintor.
Durante mucho tiempo vi cómo las fotografías más valiosas de nuestras vidas —las de nuestros abuelos riendo, las de nuestros hijos cuando eran pequeños, o las de ese viaje que lo cambió todo— terminaban sepultadas bajo miles de capturas en la memoria de un teléfono móvil.
La tecnología nos ha dado la capacidad de disparar fotos infinitas, pero nos ha quitado el hábito de contemplar.
Por eso decidí abrir este taller: para rescatar esas miradas y devolverles el peso, el silencio y la dignidad que solo la pintura y la materia pueden dar.

Cuando alguien me confía una fotografía
Cuando alguien me confía una fotografía, no veo solo una imagen: veo un vínculo. Dedico horas a observar la luz de la piel, la expresión de los ojos y esos pequeños gestos que hacen que una persona sea inconfundible.
El formato 20×20 cm es mi favorito porque tiene la escala justa de la intimidad: no busca impresionar desde lejos, sino acompañar de cerca en el hogar.
Gracias por confiarme a las personas que más quieres. Cada encargo es un honor y una responsabilidad que asumo con toda mi dedicación.